miércoles, 10 de agosto de 2011

UNOS SÍ, Y OTROS NO

Eso es lo que ocurre, que unos tienen derecho y otros no.
O por lo menos eso es lo que se desprende de los acontecimientos que están ocurriendo y que van preparando la capital para la visita de “El Pastor de los pastores”.

Está visto que hay que apuntarse a la religión. Se vive mejor, no hay conflictos familiares, por un módico precio se consiguen anulaciones y bulas y además hay salvación eterna. ¿Qué más podríamos querer?

Si sumamos a lo anterior el hecho de que podemos celebrar una enorme timba ocupando una ciudad entera, y gratis, pues ya no quedan dudas.

Cada día que pasa vamos descubriendo nuevas informaciones sobre los eventos que se van a producir y las ventajas “fiscales” que van a tener los peregrinos. Éstos, claro, porque otro tipo de peregrinajes hay que sufragárselos uno mismo. Aunque sean por causas objetivamente justas.
Aquellos que durante meses han peregrinado de manifestación en manifestación, de asamblea en asamblea y de campamento en campamento por toda la ciudad (y por muchas otras), en un intento de demostrar que no todos estamos de acuerdo, esos han tenido que pagarse todo, incluso la asistencia médica por golpe de estaca reglamentaria.

El problema es que no sabemos.
No sabemos elegir bien.
Declarar abiertamente que no se comulga, nunca mejor dicho, con el virus capitalista que nos sorbe el seso y la vida, con la corrupción sobre la que las leyes hacen la vista gorda y, en fin, con el fascismo y la meapilez cada vez menos latentes, que no nos dejan enterrar a nuestros muertos, es una mala opción.

Hoy por hoy, nuestra avanzada y moderna sociedad, sigue siendo mojigata, supersticiosa, vaga y crédula y la religión que gran parte de los católicos practican es una versión hipócrita y acomodada de lo que la verdadera Fe debería ser. De ésta, poca queda, y mi más sincero apoyo para aquellos que en la intimidad y la meditación de sus almas, se encomiendan a cualquier Ente superior en busca de consuelo y ayuda. Y para aquellos que, a pesar de la dificultad que supone, cumplen los preceptos de la religión que han escogido, conscientemente, profesar.
Para el resto, espero que Dios, el que sea, cumpla al final de todo. ¿Era en 2012, no? ¿O fue en el 2000 y no nos enteramos? Ahora dudo.

Si quieren montar un circo, que pidan subvenciones al Ayuntamiento y por supuesto, que acepten donaciones particulares. En Europa, los feligreses sacan de sus bolsillos el peculio necesario para que sus distintas iglesias se mantengan en pie. Aquí lo pagamos todos, queramos o no.
Desde el uso de instalaciones públicas, que aunque estén cerradas en verano habrá que poner en marcha de nuevo para albergar a las masas romeras, hasta el transporte público rebajadísimo que se les va a proporcionar. Quizá por eso han subido el billete de metro, para  recuperar las pérdidas.

La Delegada de Algo ha declarado que esta no es la primera vez que el Consorcio de Transportes rebaja el billete por motivos especiales, que ya se hizo cuando se celebró la Copa No Se Cual. Claro, porque si hay algo que justifique la bajada del billete del Monopolio de Transportes no es la crisis o que sea caro o que haya subido tres veces en un año, sino el fútbol. Estoy convencida de que el día del Juicio Final, Dios, en su infinita misericordia, nos pondrá un partido de balompie para hacernos olvidar, momentáneamente, los castigos y torturas que nos estarán esperando en las fosas del Averno, por pecadores.

Hay que tener en cuenta que en nuestro país las cosas funcionan así. Por ejemplo, si algo es gratis allá que vamos, aunque el zumo que nos regalen sea radioactivo. Si hubiera que pagar, veríamos cuantos de esos “católicos de domingo” cambiaban la misa por un paseo por el parque del Retiro.

En los próximos días tendremos, por si alguno no se ha enterado todavía, catequesis en polideportivos y auditorios, vía crucis repartidos por la ciudad, actuaciones musicales (se puede ver a los coristas embebidos practicando por las calles) y, como Apocalipsis final, encuentro con el Santo Padre en el Ifema. Esto último, como apunta hábilmente Jose Luis Pardo en su artículo de El País, podría resultarle irónico a mentes suspicaces, pues a fin de cuentas el Ifema es el recinto madrileño dedicado a las ferias o exposiciones comerciales.

Habrá que probar, cuando todo este éxtasis místico organizativo haya pasado, a entrar en el metro con una cruz colgando al cuello y ver si nos dejan pasar gratis.


Skuldd

lunes, 8 de agosto de 2011

ES CURIOSO

Es curioso cuanto menos, que la economía de un país dependa en gran medida (y últimamente parece que en exclusiva) de la supuesta calidad percibida por ese ente, que a veces parece abstracto, que se llaman los mercados, del cual forman parte la agencias de calificación de las que no se para de hablar últimamente y que parece que comenzaron su existencia en 2008 con la crisis, porque antes nadie había siquiera oído hablar ni de Moody’s ni de Fitch ni de Standard and Poors. También es curioso que, en la misma frase, mandatarios y responsables de finanzas internacionales, engarcen críticas contra esas agencias por sus decisiones, calificaciones y manipulaciones con la claudicación ante ellas. Es curioso que de las agencias de “rating” (queda muy chic no usar términos españoles) tengan en su contra a toda Europa y a punto de tener en contra a EE.UU., es curioso que todos digan que es mentira lo que dicen y que acto seguido, esos mismos críticos procedan a recortes de índole social y económico en sus países que perjudican gravemente a sus ciudadanos, a los que dicen representar. Es curioso también que a la postre, quien determine la deriva económica, o mejor dicho, la deriva de las decisiones sobre política económica de un país que se dice democrático sean “los mercados” (que por mucho que se oculten, son personas, nacidos de un útero, de mejor o peor madre y que en su mayoría son grandes fortunas que dedican su actividad a la banca, finanzas y especulaciones varias) y no el Gobierno que ha sido votado por los ciudadanos, porque ¿quién votó a los mercados?


 Lo que me parece aun más curioso de todo, es que estos “mercados”, que son personas en su mayoría con estudios, más o menos cultas y desde luego muy informadas, juegan con algo tan grave como una crisis económica, con las consecuencias que acarrea de aumento de la pobreza y desigualdades sociales. Pero lo que más preocupante no es que se dediquen a empobrecer a la población, puesto que a eso estamos acostumbrados y uno termina haciéndose inmune, lo más preocupante es que la pobreza y exclusión así como la depresión económica, traen consigo el aumento de la xenofobia. Estamos actualmente, en mi opinión, en un período análogo al de entreguerras y  parece además que, en mayor o menor medida, estamos repitiendo los errores, cambiando sólo la zona geográfica. En el ’33 fue Alemania, en el año 2011, el resto de la Europa central y Norte. El ascenso del respaldo a los partidos políticos de ultraderecha en Europa tiene dos causas clara, crisis económica y aumento de inmigración. La segunda causa sin embargo, desaparece en cuanto la primera también lo hace, no al revés, lamentablemente. Es esa falta de escrúpulos lo preocupante, esa inconsciencia, y prefiero llamarlo inconsciencia, porque no quiero pensar que los “mercados” estén a favor del aumento de la ultraderecha más racista y totalitaria, no quiero, aunque a veces sea inevitable.


Pero todo esto de curioso no tiene nada, ni de paradójico ni de poco común. Por desgracia es muy común y habitual, es desde luego deleznable, asqueroso, sancionable, perseguible, execrable, propio solo de seres humanos, desde luego, porque somos los únicos con la inteligencia suficiente como para poder utilizarla en contra de nuestra propia especie. Esto que hoy vivimos no es más que lo que lleva sucediendo desde hace miles de años sólo que quieren enajenar la realidad y hacernos creer que esa época pasó. Esto que vivimos no es más que la expresión más moderna de la lucha de clases, solo que en vez de cócteles molotov usamos Internet como arma incendiaria, en vez de capitalistas de fábrica tenemos a los “mercados”, en vez de liberales y conservadores en el poder turnándose tenemos PP y PSOE. Por eso, y con mayor motivo, porque intentan hacernos ver que no existe, es más importante hoy que nunca mantener la acción política, buscar salidas y plantarle cara a esos congéneres humanos que prefieren el enriquecimiento personal sin escrúpulos al enriquecimiento por medios más ortodoxos y consecuentes con los de su propia especie, por eso necesitamos que aumente la cultura de las masas, la educación de nuestro futuro, porque de eso se alimentarán, de nuestra ignorancia para hacernos creer que afuera de estas cuatro paredes que nos ensombrecen nunca salió el Sol.

Alejandro Moreno